20 diciembre 2012

La Prisionera - Capítulo FINAL





ÉSTA SEMANA EL CAPÍTULO FINAL DE 
"LA PRISIONERA"






Capítulo 22.

Miré a mi alrededor, había que salir de allí. La casa estaba deshecha por el último bombardeo. El polvo blanco cubría todo, los muebles, la ropa, incluso la beretta que yacía en la mesilla de noche estaba cubierta por el polvo de la escayola desprendida del techo. Este parecía ocultar su mortífero poder bajo aquel camuflaje blanco.
En el pasillo todavía debía estar el cuerpo del panadero, otro problema, más bien problemón que solucionar.
Tenía la esperanza de que todo hubiera sido un sueño, un mal sueño y que la única realidad fuese Paola. Pero no, allí estaba el cuerpo sobre un charco de sangre que cubría casi la mitad del pasillo.
Ella tenía razón, debíamos irnos de allí........... ya veríamos como salir de aquello.
Renunciaría a mi ejército, abandonaría mi furtiva profesión y trataríamos de empezar de nuevo...
Entré en la habitación, ella ya se había despejado y le dije, - vámonos Paola, pongámonos en marcha, tenemos que salir de aquí......-
Giré hacia la cómoda había en frente de la cama. Una cómoda de estas altas con cajones de madera oscura y toda cubierta por el polvillo que teñía todo de blanco. Mi cabeza pensaba en qué era lo mas imprescindible para llevar, imágenes de ropa, armamento, comida, iban formando el catálogo de accesorios que debían componer nuestro equipaje, y entre ellos otra imagen,............ la silueta oscura de una pistola en una mesilla de noche blanca........
Qué querría decir aquello............ BLANKK.......... sonó por toda habitación un fuerte estampido.
Me quedé paralizado, aturdido........... la cómoda estaba salpicada de manchas rojas sobre el polvo blanco y la pared parecía haber recibido un impacto de bala.
El zumbido en mis oídos se tornaba en silencio y mientras trataba se comprender la situación una sensación de mareo me hacia perder el equilibrio. Lentamente me iba desplomando hacia un vacío insonoro que acababa con mi cara pegada al frío suelo.
No podía moverme y veía borroso............ creí ver los pies de Paola pasar cerca de mi, detenerse un momento y caer la beretta delante de mi cara mientras un hilillo de humo blanco salía de su cañón.
Una transición como un fundido en negro y al segundo volví a sentir el frío y oscuro amanecer en Sarajevo, en la arruinada ventana de un edificio en ruinas ante la mira telescópica de un Dragunov que apenas me permitía ver.............. mi destino.
fin

13 diciembre 2012

La Prisionera - Cap.20 y 21






Capítulo 20.

La habitación estaba helada, la noche ya había caído. Todo estaba en penumbra, pero los rayos que entraban a través del cristal, decían que la luna estaba en su máximo esplendor. No como yo... ese era mi pensamiento hasta que el frío fue desapareciendo poco a poco.
A medida que su boca recorría mi cuerpo, el frío de la noche iba abandonando mi cuerpo. Su acalorada pasión encendió en mí, los recuerdos y a la vez las torturas en mi mente.
Mientras mi mente luchaba por liberarme de los miedos, mi cuerpo empezó a ceder a su enloquecido deseo.
Hambrienta de algo, de caricias o de no se que... sus labios en mi cuerpo consiguieron llenar ese inmenso vacío que habitaba en mi.
Cerré los ojos, tan solo quería sentir y sentirme viva. Sentirme viva no por el miedo, sino viva por el placer.
Me dejaba llevar, tan solo jadeaba de placer, era verdadero placer, no era fingido para mantenerlo contento. En el fondo, me gustaba, me sentía atraída por él. Su virilidad encendía mi deseo... siempre me había gustado los hombres como él, altos, fuertes. Viriles.. ummm!!!!
Ojala, nos hubiéramos conocido en otras circunstancias... Pero aun en el aquí y ahora, me hacía sentirme mujer, deseada... algo olvidado, ¡¡hace ya tanto tiempo, de esa sensación!!
Acallé el murmullo de mi mente y tan solo disfruté... además, ¿que más podía hacer estando herida en un hombro?..


Capítulo 21.

Sentí como la sangre circulaba por mi cuerpo y esa sangre, esa sangre caliente transmitía a Paola mi calor.

Ella cerraba los ojos pero aseguraría que mi calor humano no le era desagradable aunque tampoco mostraba signos de excitación, mas bien era una cauta y tensa incertidumbre sobre mis actos.

Mis manos avanzaban por su cuerpo, nerviosas, pero firmes. Apretaban aquel enjuto cuerpo ansiosas mientras seguía deshaciendo las ropas que cubrían su cuerpo ya por aquel entonces medio desnudo.

Tenía sus pechos al descubierto, su vientre y quitaba como podía sus pantalones y bragas.................. Desnuda de cintura para abajo pero son la parte de arriba de sus ropas abiertas, me incorporé para deshacerme de las mías........

Liberado de las prendas que retenían mi sexo, me acerque a ella y la volví a besar........... fue un beso de pregunta en espera de su aprobación, ya no eran sólo mis labios, mi lengua interrogo su lengua y.................. su lengua asintió, tímida.......... casi un leve roce..... pero consintió que entrara allí.

Mi mente imaginaba mil y un formas de hacerle el amor, pero tanto tiempo sin contacto con un cuerpo de mujer hizo que instintivamente mi miembro se acercase a su sexo y rozase su abertura humedeciéndola al tiempo que palpitaba deseosa de entrar.

Pero había perdido la costumbre, estaba como perdido y no acertaba sin la ayuda de una mano. Pero mis manos sostenían mi cuerpo erguido de cintura para arriba sobre el suyo. Y surgió otra mano................ era la suya......... la mano no herida, una mano que me acaricio el miembro y me indicó el camino, un camino que inicié despacio.............. y una voz.......... su voz........... que me dijo - no me hagas daño por favor -

Aquel gesto me conmovió y mi boca volvió a su boca con frenesí mientras la penetraba despacio suavemente, abriendo aquella gruta que el tiempo cerrado. Tan cerrada estaba que sentí como su boca se apretaba a contra la mía, al punto de morder mis labios al sentir el inicial dolor que le provoca mi entrada.

Calor, calida humedad, una excitación ya casi olvidada me hacia frotar mi pubis contra su sexo casi con dureza al tiempo que unos leves y guturales quejidos salían de su boca cubierta por la mía.
Pero iba cambiando................ cada avance mío era mas suave aunque firme y su cuerpo reaccionaba con calor y humedad..............

Su boca abandonó la mía porque necesitaba respirar y cada vez respiraba más y más fuerte............

Su mano se acomodo en mi espalda a la altura de la curva de mi cintura. Una curva tensa y ya sudorosa............. estaba a punto, pero quería aguantar............. quería esperarla y aflojaba el ritmo pero no la presión. Mi pubis presionaba y frotaba su sexo describiendo pequeños círculos mientras su mano apretaba mi cuerpo.........

Comenzaron las convulsiones de su sexo entorno al mío, sus piernas me apretaban y su cuello se estiraba en toda su extensión como signo inequívoco de que estaba alcanzando el éxtasis que yo esperaba y quería compartir............ así que "apreté el paso" y mientras ella estibaba su cuello hacia atrás mi cabeza por contra recogía la barbilla contra el pecho y mi aliento congelado por el frío de la estancia, caía sobre su cuello como la niebla en una mañana de invierno hasta que la pettite mort nos envolvió a los dos.

Esa si era un deseable forma de morir.............. no me hubiera importado morir así, en manos de mi enemigo................. caí fulminado, agotado, exhausto sobre su cara y su cuerpo.

Sentía como estaba en su interior, húmedo y apretado, comprimido por su sexo y sus piernas.............. casi no podía creer aquella delirante situación. La abracé. La abracé como si fuera mía, como si lo hubiese sido siempre, como si el mundo no existiese a nuestro alrededor más allá del borde de nuestra cama..........

La excitación cedía.......... mi miembro se encogía y el frío infinito recuperaba su espacio y nos devolvía a la realidad............

-dios mío Paola.............. que vamos a hacer ahora?- le pregunte como perdido, desorientado........... mientras me abrazaba a ella disimulando el escalofrío que me sobrecogió cuando aquella dura realidad volvió a mí como la onda expansiva de las bombas a las minutos antes habíamos sobrevivido.....................................



06 diciembre 2012

Texto de EL BIOMBO - Juego de Tres





ESTA SEMANA EL TEXTO LIBRE CORRE A CARGO DE 
"LA DAMA DE LAS TENTACIONES" 
CON UN RELATO MUY SENSUAL Y ORIGINAL 
TITULADO "JUEGO DE TRES"....


Celebraban sus bodas de plata, veinticinco años junto a la misma mujer, amante, amiga, madre de sus hijos y cómplice incondicional, él decidió celebrarlo dándole una sorpresa muy especial, para comenzar la velada cenarían en su restaurante favorito, donde se citaron por primera vez, y después continuarían  en la habitación de un lujoso hotel, la noche prometía ser serena, tranquila y apetecía disfrutar de ella.

Aunque la verdad era, que los años habían apagado la pasión que sentían mutuamente, no esperaban mucho más el uno del otro, la rutina y la monotonía del lecho compartido ya no era lo mismo,  el amor perduraba pero ya no era suficiente.
-         Y que me has preparado.- dijo ella curiosa.
-         No seas impaciente, cuando lleguemos a la habitación lo sabrás.- contestó él con una sonrisa picarona en el rostro.
Entraron en la habitación y mientras él iba al baño ella pensaba en que seguramente le tendría preparada alguna joya de regalo, como era habitual en él.
-         ¿Necesitas ir al baño?.- preguntó él desde el fondo de la habitación.
-         No cariño, estoy bien.- dijo ella, apresurándose a desnudarse antes de que él volviera.
En ese momento llamaron a la puerta, ella se extrañó, y él se apresuró a abrirla mientras la miraba de refilón, medio desnuda sobre la cama.
-         Debe ser tu regalo.-  le dijo con voz serena y profunda.

La Prisionera - Cap. 18 y 19





Capítulo 18.

Todo había pasado tan deprisa que no sabía muy bien si llorar, gritar o que.Pero lo que no entendía era la actitud de Kyril, bueno si la entendía... pero la situación es difícil. Yo también había bajado la guardia no podía permitir eso. Tenia que pensar con claridad y rápidamente.

Levante la cabeza lentamente su beretta aun rozaba mi sien, estaba cansada realmente cansada el día ya había desaparecido, debía intentar suavizar la situación o acabar realmente con esta mierda, y que me mate, quería descansar esa noche o para siempre.

Ya no podía mas, pero saqué fuerzas, no se donde. Mis ojos buscaron los suyos. Cuando lo miré, no vi en el, el hombre que yo conocía, en sus ojos habitaba un desconocido, eso era peligroso.Intente que no percibiera mi nerviosismo y mirando a los ojos le dije:
  • Kyril, debemos acabar con esta situación. No se quien era el que te ha llamado. He oído voces, carcajadas. Sino quieres decirme lo que ha pasado, lo entenderé. Tal vez cuanto menos sepamos el uno del otro mejor. Creo imaginar algo, tu ropa manchada de sangre delata la situación vivida. Pero no me tengas así, o me matas o déjame ir. Así, podrás hacer tu vida y yo intentare marchar de este infierno.

El me miraba sin decir palabra. Estaba ausente, pero si noté que en sus ojos ya no había sed de sangre.Una idea algo absurda me pasó por la mente, pero ante una situación así, una medida desesperada.Alcé la voz y con energía le dije:

-Huye conmigo, abandona este tu país, pero que ahora es un cementerio viviente. 

Ven conmigo a mi país. Siempre podrás volver cuando todo haya acabado, pero volver vivo, no morir aquí por el.

El silencio se hizo entre nosotros. El bajó el arma y como un títere se dejó caer al suelo acurrucando sus piernas entre sus brazos.

Capítulo 19.

Agotado por la tensión, exhausto por la falta de sueño y descanso, permanecí unos instantes en el suelo, recogido entre mis rodillas, quería desaparecer, abrir los ojos y que nada de esto hubiese pasado. Imagine que era el Kyril de antes de la guerra, el "matalobos" hijo de un pastor de ovejas, imagine que el cielo era claro y los campos verdes y soleados................

Pero una mano se posó sobre mi cuerpo, era ella, que decía; Kyril, Kyril...........

Se había levantado de la cama y me tocaba la espalda, seguía ahí y todo esto era real, era frío, era gris, era triste................. levante mi cabeza y vi su cara, vi una mujer, vi compasión, vi dulzura, vi ..... vi.......... creí ver........... ............ y cogiendo su cabeza con mi mano aun nerviosa pero firme acerque su cara a mi cara y la besé.

Su boca recibió mi beso sorpresa, mis labios apenas se abrieron para envolver los suyos y fue ella quien sin gestos bruscos ni sobresaltos, lentamente abrió su boca y correspondió a mi beso.

Apenas podía abrazarme con aquel único brazo útil que tenía y lo utilizaba para mantener el equilibrio sobre el suelo, cerca de mí.

Me incorporé y la besé de nuevo, pero este beso era diferente, era un beso arrollador, mi boca comía literalmente su cara y mis brazos la cogían en volandas llevándola a la cama. Mi mano en su cara la recorría la palpaba, la cogía, la apretaba, mi otro brazo y mi mano soltaban sus botones de la camisa que aun cubría su cuerpo mientra a medida que avanzaba su desnudez mi boca iba ganado el terreno descubierto y se la comía a besos y pequeños mordiscos, mientras ella respiraba mas rápido y mas intensamente a medida que mi boca se acercaba a su pecho.

Sus pechos se habían liberado, una piel clara y unos oscuros pezones se dejaban ver después de mucho tiempo.............

No hubo descanso, mi boca los succionaba incesantemente, de uno a otro, mi lengua describía círculos sobre sus aureolas mientras estaban en mi boca, mientras podía sentir su dureza su tensión y excitación que aumentaba la mía y me hacia enloquecer............




29 noviembre 2012

Texto en TRES ROMBOS: Clases de música (Cap.3 y 4)



Ésta semana terminamos el relato 
Clases de Música en la sección de TRES ROMBOS...

Cap.3
"Vilma se incorporó abandonando la mesa, aquel potro de tortura que la había hecho "crujir", y sin soltar mi cuello tomado por su mano por mi nuca, me hizo adoptar la posición de tortura........ era mi turno..............
Mi cuerpo estaba prácticamente desnudo y en el perfil del espejo podía verse perfectamente mi instrumento, firme, duro, autentica madera para un instrumento bien tallado. Y ella frente a mí. Apoyé mis manos en el borde de la mesa y mis piernas se entreabrían para mantener la erecta postura.
Vilma se bajo un poco aquella falda negra recogida en su cintura e hizo un gesto para quitarse aquella prenda que dificultaba mi visión de su pecho, pero le dije............... no, por favor, déjalo así............. me excitaba el contraste del blanco de su encaje con el tostado de su pecho apretado y rebosante............

La Prisionera - Cap. 17





Capítulo 17

Joder, .......... aquella voz parecía el panadero.

Me levante de golpe, abroché mejor mis pantalones.

Quieta aquí, no muevas ni un músculo - le dije - y silencio, mucho silencio.

Salí de la habitación pisando despacio, no quería hacer ruido, quizás no era aquí, quizás fuese una equivocación. Pero cuando estaba a medio pasillo y a la altura de la puerta de la cocina.................. pon pon  ponponpon sonaron de nuevo en la puerta sus golpes...........

- Abre, se que estas ahí, déjame pasar yo también quiero compartir tu trofeo........... - dijo con aire burlón -, ............ sin duda........... era el panadero, mi contacto, con quien había hablado el día anterior.

Me detuve en la cocina y miré buscando la pistola. Donde dejé la puta beretta de los cojones, no la veía, sólo vi. el cuchillo bowie en la encimera. Lo cogí y lo calé entre el cinturón y el pantalón a mi espalda, saqué del todo la camisa por fuera del pantalón para cubrirlo y me dirigí hacia la puerta.

Quien es? - dije - aun a sabiendas de quien era.

- Ya sabes quien soy, Antuan el panadero, venga abre no seas egoísta - digo - y ponponpon golpeo aun con mas fuerza en la puerta.

Estaba montando un escándalo tremendo, no quería ese tipo de "publicidad"........... así que solté los cerrojos de la puerta y entreabrí la puerta. El empujó y se abalanzó en el interior de un golpe. Cerré la puerta.

- Buenoooo y donde esta es furcia croata ehhh? No ta la habrás follado y deshecho de ella sin dejar un poquito para Antuan ehhhh? - dijo -

Cállate y vete Antuan, este no es un buen momento, vete ahora mismo.....

- No, yo de aquí no me voy sin echar un buen polvo, donde esta esa guarrilla..........  y se dirigió hacia las habitaciones abriendo las puertas en busca de la chica.

Basta ya, - le dije  agarrándole por el abrigo y sujetándolo contra la pared - vete ahora, déjame en paz, limítate a hacer tu trabajo y yo haré el mío.

- No amigo no - me dijo -, te tengo cogido por los huevos y tu harás lo que yo diga...............

En aquel momento la rabia hizo cambiar mi conmutador a "modo combate" y con el antebrazo y el codo solté un formidable codazo en la cara de Antuan como preludio de mis intenciones........ El se soltó de mi ínuca mano que lo retenía y tambaleándose se dirigió hacia la puerta balbuceando - esto no quedará así Kyril, esto no quedará así............. te lo prometo...... -

Pero mi "modo de combate" estaba en "on", con mi mano derecha cogí el bowie de mi cintura y me abalancé sobre su espalda sujetando su cuello con mi brazo izquierdo. Cuchillo en plano y de una estocada entro entre las costillas y por la izquierda de la columna hasta donde permitía su empuñadura, un giro seco en su interior y salida escorada hacia la izquierda.

Mi boca le susurró al oído, tranquilo Antuan, recuerdas .......... soy un profesional, esto durará sólo unos segundos........

El trataba de toser mientras se ahogaba en su propia sangre. La estocada había seccionado su corazón, pulmón y esófago probablemente. Le falta el aire y la sangre salía a borbotones por la boca escurriendo por mi brazo que sujetaba su cuello con fuerza.

Poco a poco su cuerpo pesaba más y se deslizaba entre mis brazos hasta llegar al suelo. Lo solté. Allí quedo acurrucado en el suelo mientras yo lo miraba de pie. Mi mano iba cesando en la presión sobre la empuñadura del cuchillo y mi cuerpo pasaba al "modo reposo".

Me dí media vuelta y entré en la cocina, lavé el filo del cuchillo en el fregadero. Los rayos de sol que entraban por los ventanucos incidían sobre el filo del cuchillo que pasaba del rojo intenso al gris metal. La sangre se arremolinaba en el sumidero de aquel fregadero de granito blanquecino, dibujaba una espiral en sentido contrario a las agujas del reloj y arrastraba con ella mis esperanzas de salir indemne de aquella situación. No sólo había albergado a una enemiga a los ojos de mis "colegas", sino que además había acabado con uno de los míos. Pero quien eran los míos, quien eran los otros, quien era yo y porqué todo esto. Volvían las eternas e incontestadas preguntas.

Mientras lavaba el cuchillo y manos, vi de reojo la pistola beretta, estaba debajo de la mesa de la cocina. Me agaché y la cogí. La sopesé en la mano, todavía seguía enchufado en "modo combate", le quité el seguro de corredera y la armé, tclan-tclan, sonó. La bala entró en la recamara y estaba lista para usar................

Giré bruscamente y me dirigí a la habitación entrando de golpe. Ella estaba acurrucada sobre la cama, sentada en la almohada con sus piernas recogidas por sus brazos en cuclillas. Su cabeza apoyada en sus rodillas, su pelo cubría su cara ................. Me situé delante de ella lateralmente.............. ahora si, mis ojos encendidos por unas venas enrojecidas por la tensión, ............ le apunté a la sien. Mi dedo pulgar sujetaba el martillo percutor redondeado y característicos de la berettas, sentía sus estrías.................

Eres un verdadero problema - le dije -, ya sabia su nombre, pero no lo quise pronunciar, eso le identificaba, su nombre le ponía personalidad y no quería matar una persona yo sólo abatía objetos, dianas, objetivos. Y mi dedo índice apretó el gatillo...................

Click, sonó, al liberarse el diente del percutor,.......... pero no hubo disparo. Mi pulgar retuvo el martillo. Quizás aquel nombre, Paola, aquel nombre bloqueaba mi mente. Ya no la veía como un objetivo, una diana, un objeto, ............ era Paola, una mujer.

...........................................................







22 noviembre 2012

Texto libre EL BIOMBO: Un recuerdo perdido






El texto libre de la semana en la sección de 
EL BIOMBO corre a cargo de 
La Dama de las Tentaciones y se titula 

Un recuerdo perdido:


Me despertó una voz femenina que cantaba. Estaba perdido en un horrible dolor de cabeza que torpedeaba mi sesera, a golpe de notas musicalmente imperfectas. No sabía donde estaba, no recordaba nada. Miré alrededor buscando algún signo conocido. Sólo encontré mi ropa esparcida por el suelo, arrugada y pisoteada; era evidente mi resaca. 

Me estiré pegando con mi cabeza en el cabecero de la cama. Descubrí que me encontraba acompañado de una hermosa rubia desnuda. Al verla, me dieron ganas de rodearla con mis brazos para hacerla mía cosa que, por supuesto, no me atreví a hacer.

¡Que diablos pasó anoche!me decía. Tragándome mis palabras que atoraban mi seca garganta con sabor a alcohol................

Texto libre en TRES ROMBOS: Clases de Música (Cap.1 y 2)



Os dejamos un relato muy apasionado en la sección de 
TRES ROMBOS de nuestro colaborador Truhán 
titulado "Clases de Música"

"Habían pasado mas de cuatro meses desde que Vilma, una mujer de 51 años, apareció en mi vida como alumna de música en las clases particulares que doy en mi domicilio para ganar un sobre sueldo y sobre llevar la achuchada vida que me impone ser músico en la banda municipal de mi ciudad.
Ella acudió a mí por un anuncio en prensa local donde publicitaba la posibilidad de recibir clases particulares de música y aprender a tocar el clarinete. El clarinete, un instrumento de viento, negro y plateado, construido en noble madera de ébano y clavijas de metal recubiertas de baño de plata. El clarinete, un instrumento donde el sonido se emite a la altura del estomago y alcanza desde registros extremadamente bajos y altos dando hasta cuatro vueltas a la escala musical básica.
Cuatro meses llevaba aquella extraordinaria mujer aprendiendo solfeo básico, pentagramas, blancas, negras corcheas, semicorcheas, acordes, tempos y demás recursos musicales. Pero llegaba el momento de llevar el clarinete.........a su boca....................

La Prisionera - Cap. 14-16










Capítulo 14.

¡Había pasado todo tan deprisa!, que apenas tuve tiempo para pensar, para reaccionar.
Pero estando allí en la cama atada...mi mente volvió a la lucha interna.
¿Debía tener sexo con el?, o mejor dicho ¿podía tener sexo con el hombre que me había querido matar?
Desde luego así en esa situación no... mi mente, puso en guardia a mi cuerpo y todo el reaccionó.
Se tensó de nuevo cada músculo de el, sin dejar ninguno.
Su peso encima de mi, hacía zozobrar todas mis teorías... no era consentimiento, pero tampoco quería que supiera que deseaba esa satisfacción... pero si se trata de una satisfacción, esa era la peor forma...
No tenía libres mis brazos, ni mis piernas...no podía tocarlo ni besar su cuerpo... cosas a mi me encantaban... pero el me lo estaba negando y yo lo deseaba.
Sus labios en mi cuello... ummm!! Sentirlo tan cerca hacía que cada teoría que formulaba contra el... se derrumbara...
Sentir su ansia...y a la vez su dulzura... sus manos deslizando poco a poco los botones de mi blusa y su mirada... su mirada clavada en mi...
¿Deseaba que dijera algo?, ¿deseaba alguna reacción?..
No sabía exactamente que hacer... esta situación es nueva para mí...
¡¡Hacía tanto tiempo que no sentía ese placer!! tanto como dos años... dos largos años sin mi marido.. y desde que el se fue y la puñetera guerra... no había tenido posibilidad de volver a sentir...
De nuevo, mi mente me decía... ¡¡¡habla!! ¡¡di algo!!
Y mientras su boca y su lengua recorría mis tetas... la teoría de hablar, de decirle algo cobraba cada vez más fuerza.

 
Su lengua, me lamía como si fuera yo a desaparecer... con ansia. Era como un niño cuando tiene su caramelo que tanto había deseado. La humedad de su lengua en mi piel, me hizo estremecer. Mi cuerpo se arqueo, del placer desdeñado, pero deseado.
Mi reacción hizo que el se detuviera, mi miró de nuevo. No se que quería ver y como si alguien hablara por mí, dije:
-Así, no... ¡Por favor, suéltame!... prometo no escapar... ¡pero suéltame los brazos!, mi voz era entrecortada pero firme...
El me miró... y sus ojos se clavaron en los míos......







Capítulo 15

¡ Suéltame ! - dijo -, aquello me dejo sorprendido. Su cuerpo estaba tenso y aquello me excitaba aún mas, pero soltarla........?..........confiar en ella....?

Porque no. El día anterior tuvo la oportunidad de dispararme cuando arrojé la beretta al suelo y no lo hizo.......... tampoco ha intentado morderme ni nada parecido................. quién es este alma en pena que he abatido por error..?

Aquellos pensamientos detuvieron en seco mi excitación y un sentimiento de vergüenza me hizo estremecer. Cubrí de nuevo su cuerpo, me incorporé y me subí el pantalón aunque sin abrochar.

Sentado en el lateral de la cama la miré, aquella cara pasó de inspirarme excitación a darme ternura.

No se si debo, pero te voy a soltar. - le dije y continué - Si te sirve de consuelo, yo no soy así, es esta puta guerra que me ha hecho perder el sentido de lo que está bien y lo que está mal.

Solté la mano que tenía mas cerca, la derecha, que era su brazo herido y reposé su brazo sobre el pecho. Para soltar la otra tuve que apoyarme sobre su cuerpo y mientras soltaba su mano mas alejada mi cara quedaba cerca de la suya. - Y le dije - Lo siento, como te llamas, que no sé ni tu nombre aún, y no sé si quiero saberlo, porque cuando lo sepa ya no serás una desconocida para mi, no serás un alma que vagabundea entre escombros delante de mi mira telescópica............. que voy a hacer contigo.........y la solté.

16.
Carraspee, porque quería hablar, realmente eso es lo que quería, que me soltara, pero tenía tan pocas esperanzas de que lo hiciera, que su acción me sorprendió.
El sonido que salio de mi garganta le hizo volverse, y cuando lo tuve frente a mí, por fin y casi sin miedo, me atreví a hablar con cierta normalidad.
Su mirada era desconcertante así como su expresión. Al notar sus ojos en mi, le dije:
  • Acuérdate que mi nombre es Paola, ya te lo dije ayer, pero veo que tu locura te ha hecho olvidar rápidamente. Sé que es difícil de pronunciar para ti, porque mi nombre no es servio, yo no soy servia. Él porque, yo estoy aquí, aguantar esta guerra es largo de contar.
Mientras yo iba hablando lentamente en su idioma para que pudiera entenderme, su expresión era cada vez mas extraña, parecía no comprender nada, pero yo seguí hablando y para darle un voto de confianza, apoye mi mano derecha en su pierna.
  • Se hablar tu idioma porque llevo viviendo en tu país más de 2 años. Y cuando empezó la guerra no tuve fuerzas para abandonar este país que en su día me enamoró.
Yo aun estaba tumbada en la cama, y el sentado a mi lado. No quería moverme por miedo y porque no quería que pensara que era una estrategia para marcharme.
Poco a poco noté como su expresión, cambió. No sé bien si confiaba en mi, pero si noté que estaba mas relajado.
  • Creo que realmente no quieres conocer mi nombre, porque estamos en guerra y no quieres familiaridades, pero ten en cuenta una cosa, no soy una espía, soy de los vuestros y estoy en tu bando. No quiero saber tampoco a quien querías matar, supongo o bien que eres un mercenario o un francotirador. Solo te pido que no me mates, si yo he sido tu error... lo siento... pero yo no tengo la culpa.
El no dejaba de mirarme, mientras yo le solté todo aquel discurso, ya que estaba allí, ¿qué mas me podía pasar? , Así que decidí continuar hasta que el se cansará o yo me desahogara.
  • Bueno te voy a repetir, mi nombre por si te apetece llamarme por mi nombre.
Me quede callada por un instante, y le dije:
  • ¿Has oído ese ruido?
Y tras decir eso, un golpe se volvió a oír en la puerta como si alguien estuviera llamando. Después del segundo toque una voz masculina se oyó:
-¿ Kyril, estas ahí?, Abre venga tío tengo algo importante... ¿aun estas con la furcia esa?.. jaaaajajajajaajaaa...



……………….

15 noviembre 2012

Texto libre de la semana: Un encargo muy especial.






El texto libre de ésta semana corre a cargo de Selene y un particular encargo, lo podreis ver en nuestra sección de EL BIOMBO. 
Espero que os guste. No olvideis comentar.

UN ENCARGO MUY ESPECIAL por Selene.

La Prisionera - Cap. 9-13




Capítulo 9

Vaya, me estaba pidiendo que entrase al baño, desde luego era una mujer valiente y audaz, como poco practica.
En aquella situación........ ¿Pedirme que le baje los pantalones?... joderrr.

Abrí la puerta despacito con precaución todo sea una treta para atacarme..... pero no, allí estaba de pie frente al espejo con cierto aire desafiante.

Su brazo herido recogido sobre su pecho y con mirada y gesto indicando
su pantalón.

Me situé en frente suyo y ella me miro....

¿El pantalón? Le pregunte mientras me arrodillaba delante suyo......






Capítulo 10
  • Bueno, este se ha quedado petrificado, ¿será que habrá visto algo raro?, pensé para mis adentros.
Visto que el no se movía, le dije:
  • No dudo que el paisaje sea asombroso o incluso bonito, pero por favor, me gustaría poder hacer pís, tranquilamente.
Él se levantó y sin decir nada se dio media vuelta.
Me senté en el water, el ya había cogido el pomo y antes de que saliera le dije:
  • Por favor, no te vayas lejos, no te olvides que todo lo que se desabrocha se tiene que volver a atar.
Cerró la puerta y yo me quedé sola.
Lo primero que salió fue una risa suave, por lo cómico de la situación. Me tuve que contener de reírme más fuerte, no quería que me oyera. Era una situación algo surrealista, mi captor, desabrochándome el body.. jajajjjaja...
Eso me da a demostrar que no es tan frío y calculador, como pensaba. Tal vez yo fui un error y solo quiso enmendarlo, no quería matarme realmente. Sea lo que sea, aquí me encuentro secuestrada, por un hombre. He tenido mucha suerte, porque tampoco me ha tocado, ni me ha violado...
¿Pero que hará conmigo?, mil pensamientos corrían por mi mente mientras estaba allí.
Una cosa tengo clara, no debo bajar la guardia, estamos en tiempos de guerra y nunca se sabe. Me prometí a mi misma, no confiarme. No fiarme de el y estar siempre atenta. No quería demorarme, ni quería impacientarlo, así que lo llame:
-Kiryl, puedes entrar ya. Ya he acabado.
La puerta, se abrió inmediatamente.
Su cara era un poema entre la incertidumbre y la desconfianza y algo también de cabreo.
Pero es una cosa habitual, son cosas que pasan. Yo no quiero estar aquí, así que tiene que asumir las consecuencias.
Intenté, que mi rostro, no reflejara ni miedo, ni desconfianza.
Mientras el se iba acercando, yo me levante. Me gustaría pedirte un favor, así, nos será más cómodas estas situaciones.
Ve a mi casa, y si con un poco de suerte no la han saqueado te resultara fácil encontrar lo que te voy a pedir.
Quiero que me traigas unas bragas, así cada vez que necesite ir al baño, no tendremos que pasar por esto.
Y si, por un casual la han saqueado, haz lo posible por encontrar alguna.
Carraspee, un poco, antes de seguir con la conversación:
  • Necesito,.. y respirando profundamente se lo dije de un tirón.
Necesito, compresas o tampones... si son tampones mejor, sino es un engorro.
Me duele la tripa y seguro que pronto me bajara la regla. Se que te resulta extraño, pero son cosas del cuerpo, y yo no puedo ocuparme de ello. Su cara se sonrojó y el silencio, se hizo en el baño.
El cuadro era irrisorio, yo con los pantalones bajados y con todo al aire, el brazo en cabestrillo y el delante de mi, mirándome....




Capítulo 11.

La verdad, aquella situación me dejaba atónito, era una mujer tan  real como directa y si, definitivamente hablaba mi idioma, joder si lo hablaba........

Iba a ponerme manos a la obra, la de atarle el body, que vaya obra pensé para mi, cuando el estruendo del impacto de un proyectil hizo crujir la casa y temblar hasta las paredes......... caía polvo del techo de escayola y la sangre se nos heló de golpe, a los dos.

Sabíamos que cuando empezaba un ataque de los ATP's, la artillería autopropulsada que sitiaba la ciudad, estos castigaban la zona elegida durante unos minutos, con lo cual aquel proyectil de 120mm no era mas que el comienzo de una serie.................

Ya con el oído atento se empezaban a oír los silbidos característicos de los proyectiles volando y negro preludio de las explosiones.

Ella se levanto, los dos dudamos y sin mediar palabra nos sentamos en el suelo bajo la pila del lavabo tratando de proteger nuestras cabezas de los golpes de los trozos del techo que se podían desprender. Poco más se podía hacer. Desde luego el lavabo ofrecía poca protección a un impacto directo, pero nada ofrece protección para eso. Sólo el azahar o la mala suerte deciden tu supervivencia en un bombardeo indiscriminado. En mi caso era el precio que debía pagar por estar infiltrado en territorio enemigo y en el suyo............ yo que sé.......si aquella criatura herida y acurrucada a mi lado, debía pagar algún precio.................

Mi brazo cubrió su cabeza pasando por detrás de su espalda y ella permitía aquel abrazo protector. Durante aquellos minutos que fueron como horas o días, sólo podía escuchar un susurro de su boca, algo como un rezo pero en otro idioma, ese en el que no entendía nada. El resto eran explosiones, crujir de la casa, polvo y pequeños trozos de escayola cayendo al suelo. Las paredes temblaban y hacían rebotar nuestra espalda sobre la fría baldosa........

Y a los dos o tres minutos, cesó.

Poco a poco abríamos los ojos como queriendo comprobar despacio y con miedo las consecuencias del ataque. Seguíamos ahí, vivos. La sangre volvía a fluir, en nuestras sienes retumbaban los latidos del corazón y una muestra de euforia y una sonrisa de Paola festejaba el seguir viva, - viva y coleando - dijo bajito seguido de un  - gracias dios mío - que entendí perfectamente.

Yo también sonreí y ella giro su cabeza hacia mí y me miro esbozando una media sonrisa.

Sus piernas estaban recogidas como tratando de proteger toda su integridad bajo la pila del lavabo y entre sus muslos abiertos podía ver la tela, la parte del body suelto y sin atar que dejaba su cuerpo al aire. Mi mano izquierda estaba todavía en su espalda y mi derecha fue a finalizar el trabajo suspendido por el bombardeo.

Al coger aquella pieza del body e intentar juntarlo con el inferior, volví a rozar su entrepierna, ella seguía mirándome pero su cuerpo se estremeció, algo así como un escalofrío recorrió su cuerpo y fue detectado por mi brazo izquierdo.

La vuelta de la sangre a la circulación y la alegría de estar vivo, me hizo seguir acariciando o intentando atar aquella pieza mientras ella me miraba y daba pequeños suspiros. Mi excitación aumentaba también y mis dedos empezaban a jugar con su sexo a ver que pasaba.....

Capítulo 12
Mi cuerpo aun estaba temblando. Por otro lado sentía un cosquilleo dentro de mi casi olvidado. Una mezcla extraña, pero placentera.
En mi mente, había una lucha entre lo que tenía que hacer y lo que no. Como si dos seres estuvieran argumentando y discutiendo sobre lo que en aquellos momentos debía hacer.
¡Había pasado tanto miedo!, allí metida en ese baño y sin que nadie supiera donde estaba. Tan solo este hombre. El hombre que había querido matarme días antes, pero que en esos momentos tan duros, me ofreció su protección. Sentir su calor, me había echo bajar la guardia. Y aunque aparentaba ser fuerte, mis fuerzas realmente estaban fallando. Un calor a la vez deseado y por miedo rechazado.
Sus ojos se clavaron en mí. El no decía nada, estaba a la espera de mi reacción.
Percibí en el su deseo, un deseo hacía mi como mujer. Me sentí tan agotada de luchar por la supervivencia, que no me tenía fuerzas para nada.
Y aunque mi voz no se pronunciara, mi cuerpo hablaba solo. Un lenguaje que el entendió bien.
El body, seguía sin abrocharse. Mis piernas estaban recogidas y a la vez tensas por la inusual situación.
Sus ojos seguían en los míos. Un lenguaje nuevo entre dos desconocidos, que han salvado sus vidas después de un bombardeo. Y mientras sus ojos me seguían hablando sus dedos simplemente acariciaban mis ingles.
Deje de luchar en mi cabeza, y mis piernas se relajaron. Ya no había tensión.
El lo notó, su mirada se hizo mas intensa sintiendo yo su gran deseo.
Capítulo 13
Su mirada se tornó hacia mis ojos. Su mirada mostraba abandono, cansancio..... consentimiento. No era una mirada de deseo, era como de dar permiso de me da igual, de qué
más puede pasar.
Pero mi excitación crecía, mis dedos acariciaban su entrepierna, su fina y suave entrepierna. El vello cubría sus ingles, era un pelo recio y abundante, aplastado contra su
 piel.
Mi mano rompió el fuego y toda ella cogió su sexo, su pubis en mi palma y sus labios entre mis dedos............ cerro lo ojos....... creo que intuía algo parecido a una violación.
Pero mi otra mano cogió su cabeza y la forzó a mirarme. Mi mano dio una pequeña sacudía a su cabeza y abrió los ojos, momento en el cual mi boca se acercó a su boca y la besé. No

respondía al beso pero tampoco gritaba ni me apartaba ni nada.......... era extraño.
Me incorporé lentamente, los huesos me crujían por la postura, el frío suelo y la rigidez de los músculos contraídos por el miedo. Me situé delante suyo mientras ella, ahora sí ahora no apartaba su mirada desconcertada........... y la cogí del suelo levantando a pulso de debajo de la pila del lavabo. No pesaba mucho.
Maniobrando con cuidado para no dar con su cabeza en los marcos de las puertas la llevé a dormitorio. Mis pies arrastraban un polvoriento residuo de escayola caído del techo por el bombardeo. Y llegué a la habitación. Interior, sin ventanas, di la luz con el codo, una cama de bastidor de hierro o bronce, una sobrecama verde de lana trenzada cubría la ropa de cama y allí la tumbé.
Seguía desconfiando de sus intenciones, me daba miedo, pero mi excitación era evidente.
Até sus manos a las barras laterales de la cama, prestando especial atención a su hombro herido que al moverlo le hizo exclamar un gesto de dolor, pero no podía fiarme.
Y allí estaba, semi desnuda de cintura para abajo, sujeta por sus brazos al bastidor y aquellos ojos cansados pero intensos.
Me despojé de parte de mi ropa. Mi pantalón oprimía mi miembro que empapaba el boxer interior.
Mi torso cubierto por una camiseta verde caqui del ejército y los calcetines puestos pues el frío del suelo te helaba la sangre. Y a horcajadas sobre su cuerpo maniatado. Mi polla flotaba en el aire, tensa, dura, palpitante........ deseosa de probar su calor, deseosa de estar dentro se ella............ pero no, debía esperar un poco,.........
Mis labios comenzaron a recorrer su cuello, mis manos sujetaban sus muñecas como esperando una reacción violenta y mis tobillos junto con mis pies controlaban sus tobillos manteniendo las piernas entreabierta. Su cuello nervioso, musculoso, pero suave, con cierto sabor salado...... desabroché la camisa o blusa y volvió a quedar allí presente el sujetador, roído y viejo, deseaba ver su pechos, sus tetas, ahora ya no eran pechos.....se habían convertido en tetas que deseaba comer, besar, chupar, sorber, morder........... y así lo hice, levante el sujetador que quedaba bajo su cuello y mi boca y lengua comenzaron a lamer sus tetas.......dios que maravilla de tetas......... ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas........... dios que pezones, que sabor a mujer,........ mi polla palpitaba y goteaba encima de su pubis............
Que pensaría ella...?  ........

Continuará….