29 noviembre 2012

Texto en TRES ROMBOS: Clases de música (Cap.3 y 4)



Ésta semana terminamos el relato 
Clases de Música en la sección de TRES ROMBOS...

Cap.3
"Vilma se incorporó abandonando la mesa, aquel potro de tortura que la había hecho "crujir", y sin soltar mi cuello tomado por su mano por mi nuca, me hizo adoptar la posición de tortura........ era mi turno..............
Mi cuerpo estaba prácticamente desnudo y en el perfil del espejo podía verse perfectamente mi instrumento, firme, duro, autentica madera para un instrumento bien tallado. Y ella frente a mí. Apoyé mis manos en el borde de la mesa y mis piernas se entreabrían para mantener la erecta postura.
Vilma se bajo un poco aquella falda negra recogida en su cintura e hizo un gesto para quitarse aquella prenda que dificultaba mi visión de su pecho, pero le dije............... no, por favor, déjalo así............. me excitaba el contraste del blanco de su encaje con el tostado de su pecho apretado y rebosante............

La Prisionera - Cap. 17





Capítulo 17

Joder, .......... aquella voz parecía el panadero.

Me levante de golpe, abroché mejor mis pantalones.

Quieta aquí, no muevas ni un músculo - le dije - y silencio, mucho silencio.

Salí de la habitación pisando despacio, no quería hacer ruido, quizás no era aquí, quizás fuese una equivocación. Pero cuando estaba a medio pasillo y a la altura de la puerta de la cocina.................. pon pon  ponponpon sonaron de nuevo en la puerta sus golpes...........

- Abre, se que estas ahí, déjame pasar yo también quiero compartir tu trofeo........... - dijo con aire burlón -, ............ sin duda........... era el panadero, mi contacto, con quien había hablado el día anterior.

Me detuve en la cocina y miré buscando la pistola. Donde dejé la puta beretta de los cojones, no la veía, sólo vi. el cuchillo bowie en la encimera. Lo cogí y lo calé entre el cinturón y el pantalón a mi espalda, saqué del todo la camisa por fuera del pantalón para cubrirlo y me dirigí hacia la puerta.

Quien es? - dije - aun a sabiendas de quien era.

- Ya sabes quien soy, Antuan el panadero, venga abre no seas egoísta - digo - y ponponpon golpeo aun con mas fuerza en la puerta.

Estaba montando un escándalo tremendo, no quería ese tipo de "publicidad"........... así que solté los cerrojos de la puerta y entreabrí la puerta. El empujó y se abalanzó en el interior de un golpe. Cerré la puerta.

- Buenoooo y donde esta es furcia croata ehhh? No ta la habrás follado y deshecho de ella sin dejar un poquito para Antuan ehhhh? - dijo -

Cállate y vete Antuan, este no es un buen momento, vete ahora mismo.....

- No, yo de aquí no me voy sin echar un buen polvo, donde esta esa guarrilla..........  y se dirigió hacia las habitaciones abriendo las puertas en busca de la chica.

Basta ya, - le dije  agarrándole por el abrigo y sujetándolo contra la pared - vete ahora, déjame en paz, limítate a hacer tu trabajo y yo haré el mío.

- No amigo no - me dijo -, te tengo cogido por los huevos y tu harás lo que yo diga...............

En aquel momento la rabia hizo cambiar mi conmutador a "modo combate" y con el antebrazo y el codo solté un formidable codazo en la cara de Antuan como preludio de mis intenciones........ El se soltó de mi ínuca mano que lo retenía y tambaleándose se dirigió hacia la puerta balbuceando - esto no quedará así Kyril, esto no quedará así............. te lo prometo...... -

Pero mi "modo de combate" estaba en "on", con mi mano derecha cogí el bowie de mi cintura y me abalancé sobre su espalda sujetando su cuello con mi brazo izquierdo. Cuchillo en plano y de una estocada entro entre las costillas y por la izquierda de la columna hasta donde permitía su empuñadura, un giro seco en su interior y salida escorada hacia la izquierda.

Mi boca le susurró al oído, tranquilo Antuan, recuerdas .......... soy un profesional, esto durará sólo unos segundos........

El trataba de toser mientras se ahogaba en su propia sangre. La estocada había seccionado su corazón, pulmón y esófago probablemente. Le falta el aire y la sangre salía a borbotones por la boca escurriendo por mi brazo que sujetaba su cuello con fuerza.

Poco a poco su cuerpo pesaba más y se deslizaba entre mis brazos hasta llegar al suelo. Lo solté. Allí quedo acurrucado en el suelo mientras yo lo miraba de pie. Mi mano iba cesando en la presión sobre la empuñadura del cuchillo y mi cuerpo pasaba al "modo reposo".

Me dí media vuelta y entré en la cocina, lavé el filo del cuchillo en el fregadero. Los rayos de sol que entraban por los ventanucos incidían sobre el filo del cuchillo que pasaba del rojo intenso al gris metal. La sangre se arremolinaba en el sumidero de aquel fregadero de granito blanquecino, dibujaba una espiral en sentido contrario a las agujas del reloj y arrastraba con ella mis esperanzas de salir indemne de aquella situación. No sólo había albergado a una enemiga a los ojos de mis "colegas", sino que además había acabado con uno de los míos. Pero quien eran los míos, quien eran los otros, quien era yo y porqué todo esto. Volvían las eternas e incontestadas preguntas.

Mientras lavaba el cuchillo y manos, vi de reojo la pistola beretta, estaba debajo de la mesa de la cocina. Me agaché y la cogí. La sopesé en la mano, todavía seguía enchufado en "modo combate", le quité el seguro de corredera y la armé, tclan-tclan, sonó. La bala entró en la recamara y estaba lista para usar................

Giré bruscamente y me dirigí a la habitación entrando de golpe. Ella estaba acurrucada sobre la cama, sentada en la almohada con sus piernas recogidas por sus brazos en cuclillas. Su cabeza apoyada en sus rodillas, su pelo cubría su cara ................. Me situé delante de ella lateralmente.............. ahora si, mis ojos encendidos por unas venas enrojecidas por la tensión, ............ le apunté a la sien. Mi dedo pulgar sujetaba el martillo percutor redondeado y característicos de la berettas, sentía sus estrías.................

Eres un verdadero problema - le dije -, ya sabia su nombre, pero no lo quise pronunciar, eso le identificaba, su nombre le ponía personalidad y no quería matar una persona yo sólo abatía objetos, dianas, objetivos. Y mi dedo índice apretó el gatillo...................

Click, sonó, al liberarse el diente del percutor,.......... pero no hubo disparo. Mi pulgar retuvo el martillo. Quizás aquel nombre, Paola, aquel nombre bloqueaba mi mente. Ya no la veía como un objetivo, una diana, un objeto, ............ era Paola, una mujer.

...........................................................







22 noviembre 2012

Texto libre EL BIOMBO: Un recuerdo perdido






El texto libre de la semana en la sección de 
EL BIOMBO corre a cargo de 
La Dama de las Tentaciones y se titula 

Un recuerdo perdido:


Me despertó una voz femenina que cantaba. Estaba perdido en un horrible dolor de cabeza que torpedeaba mi sesera, a golpe de notas musicalmente imperfectas. No sabía donde estaba, no recordaba nada. Miré alrededor buscando algún signo conocido. Sólo encontré mi ropa esparcida por el suelo, arrugada y pisoteada; era evidente mi resaca. 

Me estiré pegando con mi cabeza en el cabecero de la cama. Descubrí que me encontraba acompañado de una hermosa rubia desnuda. Al verla, me dieron ganas de rodearla con mis brazos para hacerla mía cosa que, por supuesto, no me atreví a hacer.

¡Que diablos pasó anoche!me decía. Tragándome mis palabras que atoraban mi seca garganta con sabor a alcohol................

Texto libre en TRES ROMBOS: Clases de Música (Cap.1 y 2)



Os dejamos un relato muy apasionado en la sección de 
TRES ROMBOS de nuestro colaborador Truhán 
titulado "Clases de Música"

"Habían pasado mas de cuatro meses desde que Vilma, una mujer de 51 años, apareció en mi vida como alumna de música en las clases particulares que doy en mi domicilio para ganar un sobre sueldo y sobre llevar la achuchada vida que me impone ser músico en la banda municipal de mi ciudad.
Ella acudió a mí por un anuncio en prensa local donde publicitaba la posibilidad de recibir clases particulares de música y aprender a tocar el clarinete. El clarinete, un instrumento de viento, negro y plateado, construido en noble madera de ébano y clavijas de metal recubiertas de baño de plata. El clarinete, un instrumento donde el sonido se emite a la altura del estomago y alcanza desde registros extremadamente bajos y altos dando hasta cuatro vueltas a la escala musical básica.
Cuatro meses llevaba aquella extraordinaria mujer aprendiendo solfeo básico, pentagramas, blancas, negras corcheas, semicorcheas, acordes, tempos y demás recursos musicales. Pero llegaba el momento de llevar el clarinete.........a su boca....................

La Prisionera - Cap. 14-16










Capítulo 14.

¡Había pasado todo tan deprisa!, que apenas tuve tiempo para pensar, para reaccionar.
Pero estando allí en la cama atada...mi mente volvió a la lucha interna.
¿Debía tener sexo con el?, o mejor dicho ¿podía tener sexo con el hombre que me había querido matar?
Desde luego así en esa situación no... mi mente, puso en guardia a mi cuerpo y todo el reaccionó.
Se tensó de nuevo cada músculo de el, sin dejar ninguno.
Su peso encima de mi, hacía zozobrar todas mis teorías... no era consentimiento, pero tampoco quería que supiera que deseaba esa satisfacción... pero si se trata de una satisfacción, esa era la peor forma...
No tenía libres mis brazos, ni mis piernas...no podía tocarlo ni besar su cuerpo... cosas a mi me encantaban... pero el me lo estaba negando y yo lo deseaba.
Sus labios en mi cuello... ummm!! Sentirlo tan cerca hacía que cada teoría que formulaba contra el... se derrumbara...
Sentir su ansia...y a la vez su dulzura... sus manos deslizando poco a poco los botones de mi blusa y su mirada... su mirada clavada en mi...
¿Deseaba que dijera algo?, ¿deseaba alguna reacción?..
No sabía exactamente que hacer... esta situación es nueva para mí...
¡¡Hacía tanto tiempo que no sentía ese placer!! tanto como dos años... dos largos años sin mi marido.. y desde que el se fue y la puñetera guerra... no había tenido posibilidad de volver a sentir...
De nuevo, mi mente me decía... ¡¡¡habla!! ¡¡di algo!!
Y mientras su boca y su lengua recorría mis tetas... la teoría de hablar, de decirle algo cobraba cada vez más fuerza.

 
Su lengua, me lamía como si fuera yo a desaparecer... con ansia. Era como un niño cuando tiene su caramelo que tanto había deseado. La humedad de su lengua en mi piel, me hizo estremecer. Mi cuerpo se arqueo, del placer desdeñado, pero deseado.
Mi reacción hizo que el se detuviera, mi miró de nuevo. No se que quería ver y como si alguien hablara por mí, dije:
-Así, no... ¡Por favor, suéltame!... prometo no escapar... ¡pero suéltame los brazos!, mi voz era entrecortada pero firme...
El me miró... y sus ojos se clavaron en los míos......







Capítulo 15

¡ Suéltame ! - dijo -, aquello me dejo sorprendido. Su cuerpo estaba tenso y aquello me excitaba aún mas, pero soltarla........?..........confiar en ella....?

Porque no. El día anterior tuvo la oportunidad de dispararme cuando arrojé la beretta al suelo y no lo hizo.......... tampoco ha intentado morderme ni nada parecido................. quién es este alma en pena que he abatido por error..?

Aquellos pensamientos detuvieron en seco mi excitación y un sentimiento de vergüenza me hizo estremecer. Cubrí de nuevo su cuerpo, me incorporé y me subí el pantalón aunque sin abrochar.

Sentado en el lateral de la cama la miré, aquella cara pasó de inspirarme excitación a darme ternura.

No se si debo, pero te voy a soltar. - le dije y continué - Si te sirve de consuelo, yo no soy así, es esta puta guerra que me ha hecho perder el sentido de lo que está bien y lo que está mal.

Solté la mano que tenía mas cerca, la derecha, que era su brazo herido y reposé su brazo sobre el pecho. Para soltar la otra tuve que apoyarme sobre su cuerpo y mientras soltaba su mano mas alejada mi cara quedaba cerca de la suya. - Y le dije - Lo siento, como te llamas, que no sé ni tu nombre aún, y no sé si quiero saberlo, porque cuando lo sepa ya no serás una desconocida para mi, no serás un alma que vagabundea entre escombros delante de mi mira telescópica............. que voy a hacer contigo.........y la solté.

16.
Carraspee, porque quería hablar, realmente eso es lo que quería, que me soltara, pero tenía tan pocas esperanzas de que lo hiciera, que su acción me sorprendió.
El sonido que salio de mi garganta le hizo volverse, y cuando lo tuve frente a mí, por fin y casi sin miedo, me atreví a hablar con cierta normalidad.
Su mirada era desconcertante así como su expresión. Al notar sus ojos en mi, le dije:
  • Acuérdate que mi nombre es Paola, ya te lo dije ayer, pero veo que tu locura te ha hecho olvidar rápidamente. Sé que es difícil de pronunciar para ti, porque mi nombre no es servio, yo no soy servia. Él porque, yo estoy aquí, aguantar esta guerra es largo de contar.
Mientras yo iba hablando lentamente en su idioma para que pudiera entenderme, su expresión era cada vez mas extraña, parecía no comprender nada, pero yo seguí hablando y para darle un voto de confianza, apoye mi mano derecha en su pierna.
  • Se hablar tu idioma porque llevo viviendo en tu país más de 2 años. Y cuando empezó la guerra no tuve fuerzas para abandonar este país que en su día me enamoró.
Yo aun estaba tumbada en la cama, y el sentado a mi lado. No quería moverme por miedo y porque no quería que pensara que era una estrategia para marcharme.
Poco a poco noté como su expresión, cambió. No sé bien si confiaba en mi, pero si noté que estaba mas relajado.
  • Creo que realmente no quieres conocer mi nombre, porque estamos en guerra y no quieres familiaridades, pero ten en cuenta una cosa, no soy una espía, soy de los vuestros y estoy en tu bando. No quiero saber tampoco a quien querías matar, supongo o bien que eres un mercenario o un francotirador. Solo te pido que no me mates, si yo he sido tu error... lo siento... pero yo no tengo la culpa.
El no dejaba de mirarme, mientras yo le solté todo aquel discurso, ya que estaba allí, ¿qué mas me podía pasar? , Así que decidí continuar hasta que el se cansará o yo me desahogara.
  • Bueno te voy a repetir, mi nombre por si te apetece llamarme por mi nombre.
Me quede callada por un instante, y le dije:
  • ¿Has oído ese ruido?
Y tras decir eso, un golpe se volvió a oír en la puerta como si alguien estuviera llamando. Después del segundo toque una voz masculina se oyó:
-¿ Kyril, estas ahí?, Abre venga tío tengo algo importante... ¿aun estas con la furcia esa?.. jaaaajajajajaajaaa...



……………….

15 noviembre 2012

Texto libre de la semana: Un encargo muy especial.






El texto libre de ésta semana corre a cargo de Selene y un particular encargo, lo podreis ver en nuestra sección de EL BIOMBO. 
Espero que os guste. No olvideis comentar.

UN ENCARGO MUY ESPECIAL por Selene.

La Prisionera - Cap. 9-13




Capítulo 9

Vaya, me estaba pidiendo que entrase al baño, desde luego era una mujer valiente y audaz, como poco practica.
En aquella situación........ ¿Pedirme que le baje los pantalones?... joderrr.

Abrí la puerta despacito con precaución todo sea una treta para atacarme..... pero no, allí estaba de pie frente al espejo con cierto aire desafiante.

Su brazo herido recogido sobre su pecho y con mirada y gesto indicando
su pantalón.

Me situé en frente suyo y ella me miro....

¿El pantalón? Le pregunte mientras me arrodillaba delante suyo......






Capítulo 10
  • Bueno, este se ha quedado petrificado, ¿será que habrá visto algo raro?, pensé para mis adentros.
Visto que el no se movía, le dije:
  • No dudo que el paisaje sea asombroso o incluso bonito, pero por favor, me gustaría poder hacer pís, tranquilamente.
Él se levantó y sin decir nada se dio media vuelta.
Me senté en el water, el ya había cogido el pomo y antes de que saliera le dije:
  • Por favor, no te vayas lejos, no te olvides que todo lo que se desabrocha se tiene que volver a atar.
Cerró la puerta y yo me quedé sola.
Lo primero que salió fue una risa suave, por lo cómico de la situación. Me tuve que contener de reírme más fuerte, no quería que me oyera. Era una situación algo surrealista, mi captor, desabrochándome el body.. jajajjjaja...
Eso me da a demostrar que no es tan frío y calculador, como pensaba. Tal vez yo fui un error y solo quiso enmendarlo, no quería matarme realmente. Sea lo que sea, aquí me encuentro secuestrada, por un hombre. He tenido mucha suerte, porque tampoco me ha tocado, ni me ha violado...
¿Pero que hará conmigo?, mil pensamientos corrían por mi mente mientras estaba allí.
Una cosa tengo clara, no debo bajar la guardia, estamos en tiempos de guerra y nunca se sabe. Me prometí a mi misma, no confiarme. No fiarme de el y estar siempre atenta. No quería demorarme, ni quería impacientarlo, así que lo llame:
-Kiryl, puedes entrar ya. Ya he acabado.
La puerta, se abrió inmediatamente.
Su cara era un poema entre la incertidumbre y la desconfianza y algo también de cabreo.
Pero es una cosa habitual, son cosas que pasan. Yo no quiero estar aquí, así que tiene que asumir las consecuencias.
Intenté, que mi rostro, no reflejara ni miedo, ni desconfianza.
Mientras el se iba acercando, yo me levante. Me gustaría pedirte un favor, así, nos será más cómodas estas situaciones.
Ve a mi casa, y si con un poco de suerte no la han saqueado te resultara fácil encontrar lo que te voy a pedir.
Quiero que me traigas unas bragas, así cada vez que necesite ir al baño, no tendremos que pasar por esto.
Y si, por un casual la han saqueado, haz lo posible por encontrar alguna.
Carraspee, un poco, antes de seguir con la conversación:
  • Necesito,.. y respirando profundamente se lo dije de un tirón.
Necesito, compresas o tampones... si son tampones mejor, sino es un engorro.
Me duele la tripa y seguro que pronto me bajara la regla. Se que te resulta extraño, pero son cosas del cuerpo, y yo no puedo ocuparme de ello. Su cara se sonrojó y el silencio, se hizo en el baño.
El cuadro era irrisorio, yo con los pantalones bajados y con todo al aire, el brazo en cabestrillo y el delante de mi, mirándome....




Capítulo 11.

La verdad, aquella situación me dejaba atónito, era una mujer tan  real como directa y si, definitivamente hablaba mi idioma, joder si lo hablaba........

Iba a ponerme manos a la obra, la de atarle el body, que vaya obra pensé para mi, cuando el estruendo del impacto de un proyectil hizo crujir la casa y temblar hasta las paredes......... caía polvo del techo de escayola y la sangre se nos heló de golpe, a los dos.

Sabíamos que cuando empezaba un ataque de los ATP's, la artillería autopropulsada que sitiaba la ciudad, estos castigaban la zona elegida durante unos minutos, con lo cual aquel proyectil de 120mm no era mas que el comienzo de una serie.................

Ya con el oído atento se empezaban a oír los silbidos característicos de los proyectiles volando y negro preludio de las explosiones.

Ella se levanto, los dos dudamos y sin mediar palabra nos sentamos en el suelo bajo la pila del lavabo tratando de proteger nuestras cabezas de los golpes de los trozos del techo que se podían desprender. Poco más se podía hacer. Desde luego el lavabo ofrecía poca protección a un impacto directo, pero nada ofrece protección para eso. Sólo el azahar o la mala suerte deciden tu supervivencia en un bombardeo indiscriminado. En mi caso era el precio que debía pagar por estar infiltrado en territorio enemigo y en el suyo............ yo que sé.......si aquella criatura herida y acurrucada a mi lado, debía pagar algún precio.................

Mi brazo cubrió su cabeza pasando por detrás de su espalda y ella permitía aquel abrazo protector. Durante aquellos minutos que fueron como horas o días, sólo podía escuchar un susurro de su boca, algo como un rezo pero en otro idioma, ese en el que no entendía nada. El resto eran explosiones, crujir de la casa, polvo y pequeños trozos de escayola cayendo al suelo. Las paredes temblaban y hacían rebotar nuestra espalda sobre la fría baldosa........

Y a los dos o tres minutos, cesó.

Poco a poco abríamos los ojos como queriendo comprobar despacio y con miedo las consecuencias del ataque. Seguíamos ahí, vivos. La sangre volvía a fluir, en nuestras sienes retumbaban los latidos del corazón y una muestra de euforia y una sonrisa de Paola festejaba el seguir viva, - viva y coleando - dijo bajito seguido de un  - gracias dios mío - que entendí perfectamente.

Yo también sonreí y ella giro su cabeza hacia mí y me miro esbozando una media sonrisa.

Sus piernas estaban recogidas como tratando de proteger toda su integridad bajo la pila del lavabo y entre sus muslos abiertos podía ver la tela, la parte del body suelto y sin atar que dejaba su cuerpo al aire. Mi mano izquierda estaba todavía en su espalda y mi derecha fue a finalizar el trabajo suspendido por el bombardeo.

Al coger aquella pieza del body e intentar juntarlo con el inferior, volví a rozar su entrepierna, ella seguía mirándome pero su cuerpo se estremeció, algo así como un escalofrío recorrió su cuerpo y fue detectado por mi brazo izquierdo.

La vuelta de la sangre a la circulación y la alegría de estar vivo, me hizo seguir acariciando o intentando atar aquella pieza mientras ella me miraba y daba pequeños suspiros. Mi excitación aumentaba también y mis dedos empezaban a jugar con su sexo a ver que pasaba.....

Capítulo 12
Mi cuerpo aun estaba temblando. Por otro lado sentía un cosquilleo dentro de mi casi olvidado. Una mezcla extraña, pero placentera.
En mi mente, había una lucha entre lo que tenía que hacer y lo que no. Como si dos seres estuvieran argumentando y discutiendo sobre lo que en aquellos momentos debía hacer.
¡Había pasado tanto miedo!, allí metida en ese baño y sin que nadie supiera donde estaba. Tan solo este hombre. El hombre que había querido matarme días antes, pero que en esos momentos tan duros, me ofreció su protección. Sentir su calor, me había echo bajar la guardia. Y aunque aparentaba ser fuerte, mis fuerzas realmente estaban fallando. Un calor a la vez deseado y por miedo rechazado.
Sus ojos se clavaron en mí. El no decía nada, estaba a la espera de mi reacción.
Percibí en el su deseo, un deseo hacía mi como mujer. Me sentí tan agotada de luchar por la supervivencia, que no me tenía fuerzas para nada.
Y aunque mi voz no se pronunciara, mi cuerpo hablaba solo. Un lenguaje que el entendió bien.
El body, seguía sin abrocharse. Mis piernas estaban recogidas y a la vez tensas por la inusual situación.
Sus ojos seguían en los míos. Un lenguaje nuevo entre dos desconocidos, que han salvado sus vidas después de un bombardeo. Y mientras sus ojos me seguían hablando sus dedos simplemente acariciaban mis ingles.
Deje de luchar en mi cabeza, y mis piernas se relajaron. Ya no había tensión.
El lo notó, su mirada se hizo mas intensa sintiendo yo su gran deseo.
Capítulo 13
Su mirada se tornó hacia mis ojos. Su mirada mostraba abandono, cansancio..... consentimiento. No era una mirada de deseo, era como de dar permiso de me da igual, de qué
más puede pasar.
Pero mi excitación crecía, mis dedos acariciaban su entrepierna, su fina y suave entrepierna. El vello cubría sus ingles, era un pelo recio y abundante, aplastado contra su
 piel.
Mi mano rompió el fuego y toda ella cogió su sexo, su pubis en mi palma y sus labios entre mis dedos............ cerro lo ojos....... creo que intuía algo parecido a una violación.
Pero mi otra mano cogió su cabeza y la forzó a mirarme. Mi mano dio una pequeña sacudía a su cabeza y abrió los ojos, momento en el cual mi boca se acercó a su boca y la besé. No

respondía al beso pero tampoco gritaba ni me apartaba ni nada.......... era extraño.
Me incorporé lentamente, los huesos me crujían por la postura, el frío suelo y la rigidez de los músculos contraídos por el miedo. Me situé delante suyo mientras ella, ahora sí ahora no apartaba su mirada desconcertada........... y la cogí del suelo levantando a pulso de debajo de la pila del lavabo. No pesaba mucho.
Maniobrando con cuidado para no dar con su cabeza en los marcos de las puertas la llevé a dormitorio. Mis pies arrastraban un polvoriento residuo de escayola caído del techo por el bombardeo. Y llegué a la habitación. Interior, sin ventanas, di la luz con el codo, una cama de bastidor de hierro o bronce, una sobrecama verde de lana trenzada cubría la ropa de cama y allí la tumbé.
Seguía desconfiando de sus intenciones, me daba miedo, pero mi excitación era evidente.
Até sus manos a las barras laterales de la cama, prestando especial atención a su hombro herido que al moverlo le hizo exclamar un gesto de dolor, pero no podía fiarme.
Y allí estaba, semi desnuda de cintura para abajo, sujeta por sus brazos al bastidor y aquellos ojos cansados pero intensos.
Me despojé de parte de mi ropa. Mi pantalón oprimía mi miembro que empapaba el boxer interior.
Mi torso cubierto por una camiseta verde caqui del ejército y los calcetines puestos pues el frío del suelo te helaba la sangre. Y a horcajadas sobre su cuerpo maniatado. Mi polla flotaba en el aire, tensa, dura, palpitante........ deseosa de probar su calor, deseosa de estar dentro se ella............ pero no, debía esperar un poco,.........
Mis labios comenzaron a recorrer su cuello, mis manos sujetaban sus muñecas como esperando una reacción violenta y mis tobillos junto con mis pies controlaban sus tobillos manteniendo las piernas entreabierta. Su cuello nervioso, musculoso, pero suave, con cierto sabor salado...... desabroché la camisa o blusa y volvió a quedar allí presente el sujetador, roído y viejo, deseaba ver su pechos, sus tetas, ahora ya no eran pechos.....se habían convertido en tetas que deseaba comer, besar, chupar, sorber, morder........... y así lo hice, levante el sujetador que quedaba bajo su cuello y mi boca y lengua comenzaron a lamer sus tetas.......dios que maravilla de tetas......... ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas........... dios que pezones, que sabor a mujer,........ mi polla palpitaba y goteaba encima de su pubis............
Que pensaría ella...?  ........

Continuará….















08 noviembre 2012

Texto libre de la semana: Curiosidad


En la sección de TRES ROMBOS ésta semana nos encontramos con un relato lésbico divertido y muy subido de tono que no os podeis perder, se titula CURIOSIDAD, su autora es Escorts
  y viene acompañado de un vídeo muy sensual



Curiosidad
Repasaba mentalmente el plan mientras saboreaba mi martini. Volví a mirar el reloj, me sentí excitada pensando que en tan solo cinco minutos empezaría la diversión. Descrucé las piernas, para cambiarlas de posición con esa actitud tantas veces estudiada y que deja boquiabierto a la mayoría de los hombres.

Volví a mirar el móvil. Justo cuando los números marcaban las 21:00 esa voz cantarina que tanto estaba esperando apareció por la puerta saludándome con su esparpajo habitual.
-  Tan puntual como siempre, querida- respondí escuetamente.
- y tu... ¡¡guaaaauu!!!.. ¡tan ... tan puta como siempre! Esta noche arrasamos nena. Con ese trapito, los vas a llevar de calle. ¡Eres una guarra!, a tu lado yo no tengo nada que hacer. 
- No seas modesta querida. Deja el parloteo, ¡qué me llevas una martini de ventaja!
Nos quedamos en ese bar de moda para calentar el ambiente. La conversación giraba en torno a la cita y la sorpresa que yo hacía días le había prometido. Mi amiga Yanet estaba ansiosa por saber cual era, pero ante mis respuestas evasivas dejó de preguntar.  A mí lo único que me interesaba era que bebiera y que se soltara un poco más. Yo tengo muy buen aguante con el alcohol, pero ella... no, pero sabiendo el punto adecuado la velada podría salir “chapeau”............

Texto libre de la semana: Analís. Cap-2


En la sección de EL BIOMBO continúan las aventuras de nuestra americana Analís en una historia llena de pasión.

Capítulo 2.- Adam Weiss
Analís Lima, mesera de profesión, renta un agujero de un solo dormitorio entre la Novena y Décima calle, en el área más peligrosa de Gettysburg. No conoció a su padre, y su madre entra y sale de su vida, dependiendo de su estado de sobriedad. Su única familia es una hermana mayor, casada con un mecánico local, con el cual cría tres chiquillos.
No educación formal, no carrera definida, no casa propia y su automóvil era una amenaza pública … Pero... ¡joder! Alan no podía sacársela de la cabeza desde que la viera por primera vez, en la Casa de Los Panqueques.
La razón se le escapaba, ella no poseía ningún atributo que él apreciara con antiguas compañeras de cama. Era delgada,  pálida, cabello negro, y a simple vista con un rostro común. Sin embargo, admitía, que pasada ésa primera impresión y al observarla con detenimiento, cualquier hombre podría apreciar la redondez de unos ojos acaramelados, vivos y risueños, una nariz pequeña que coronaba una boca sensual de labios carnosos, además de gozar de la redondez de un trasero espléndido................

La Prisionera - Cap. 7-8




Capítulo 7.

Nada mas salir de la cocina Kyril de apoyó en la pared con su espalda, una fria pared que le devolvia a la realidad tras aquel momento que habia parecido un sueño.

En un arrebato de no sabia qué, se dio la vuelta entró en la cocina y situandose en cunclillas frente a ella le dijo,

  • Kyril, me llamo Kyril.......  y ........ y.........y te agradezco lo que has hecho por mi......... Paa..ola
Kyril, tartamudeo un poco fruto del nerviosismo y volvio a salir de la cocina a refugiarse de aquellas miradas que algo incrédulas le seguian fundiendo las corneas.......

Tenia trabajo que hacer, debia cargar cartuchos para las siguientes "intervenciones" además esta vez debia preparar mas. En su cabeza giraba una idea que le anticipaba problemas con los suyos, algo le decia en su interior que en la proxima misión quizás él fuera el objetivo. No cumplir un "trabajito" y despistarse como a el le habia pasado se pagaba con la vida. Pero no estaba dispuesto a vender barato su pellejo.

Debia pues cargar mas balas de lo habitual.

Normalmente los cartuchos de combate eran estandar, cargas mas potentes pero menos precisas y se suministraban hechos, pero el no utilizaba munición normal porque nunca entraba en combate directo y por eso no tenia.

Se dirigio al garaje donde estaban la maquinaria y materiales necesarios.  Normalmente cargaba alli pero, ahora tenia una invitada............. y si ademas no volvia de la misión ............ la iba a dejar morir atada de desnutrición? muerta de asco como un perro abandonado..............

No podía permitir aquello...............  pero que hacia.......... la soltaba?, la dejaba irse?, le contaba mis planes?, como afrontaba aquello....?

Por ahora no queria pensar, sólo debia de cargar munición, se dirigío al garaje y cogio la prensa, un artilugio pesado de hierro con una gran palanca que sirve para desempistonar las vainas viejas y recuperar su forma tras la dilatación del disparo. Cogío polvora, polvora negra en un bote rojo y negro donde se podia leer la marca en letras negras NORMA y una caja de puntas o proyectiles.  Y con todo ello se dirigió a la cocina. Habitualmente no lo hacia alli sino en el garaje, mas discreto y donde tenia mas a mano todas las herramientas.

Cargado con todo y antes de entrar en la cocina pensé, quizas sería mejor hacerlo como siempre en el garaje, pero y Paola, no quiero perderla de vista y además, no se como decirlo....... quiero verla..... será que hace tiempo.... lustros diría yo, que no veo una mujer tan cerca, una presencia femenina .......

Y me dí media vuelta dejando las cosas donde estaban, atornille la prensa a la mesa de trabajo donde habitualmente la tenía. Miré a mi alrededor y pensando y hablando para mi, ¿ donde coño pongo a Paola ?, Paola......... que nombre mas raro, pero el bonito Paola.......... es un nombre recio como su aspecto y sonoro........

Me dirigí de nuevo a la cocina pero antes entré en el cuarto de baño, tenia "necesidades", el desayuno habia movido lo poco que circulaba por el intestino y .............

Solté mi pantalón que cayo hasta el suelo y me senté en la taza del water. Dios que silencio hay en esta casa, pensé, se oye hasta el crujir de mis tripas. Estaba a punto de hacer la "presión necesaria" y de pronto a mi cabeza vino un pensamiento de "no metas ruido"................ ostias................. pero............... joder esta es mi casa................ ahora el que me siento invadido soy yo, el que me siento ridículo soy yo, el que tiene vergüenza soy yo......... no entiendo, no entiendo que me pasa...................... Total que terminé de hacer "lo que tenia que hacer" intentando disimular los "ruidos" con golpes de cosas y tirar de la cadena varias veces................... que ridículo me sentia joder............ casi enfurecido. Pero concluí. Me incorporé y me lavé las manos. El espejo me devolvia la cara golpeada en una ceja y un brazo con un notable corte. Heridas de guerra, pensé...........jeje ............. y por un momento me afloró una sonrisa..............¡¡ y que guerra !! ...... psicológica..........jajajaja........ lavé mis heridas y con algo de agua atusé mi pelo y recompuse mi aspecto, legañoso y adormilado.

Me miraba al espejo y pensaba............. como le pareceré......... atractivo?, asqueroso?, vomitivo?........ porqué me preocupaba aquello......... porque me venian a la cabeza pensamientos de una primera cita y no de contienda bélica, donde sólo debe imperar un sentimiento, acabar con el enemigo.

Pero me miraba al espejo, abrí la boca y observé mis dientes, no tenia ni cepillo ni pasta ni ná............ con un dedo y un poco de agua hice un gesto como de limpieza, de sacarles brillo, mientras por la cabeza un diablillo me insistia "follatela y acaba con ella, no es mas que un problema..."

Antes de salir del baño otra idea me dio de golpe en la frente........... y ella? .......... claro ........... tambien tendrá "necesidades"................  que hago?  y además huele............ joder, la ostia y aquí no hay ventilación.............

Lo primero que me vino a la cabeza fue coger una toalla y a modo de ventilador, ventilar la estancia y me veia ridículo por el pasillo arriba y abajo "disipando" olores............. ostia, manda güevos........ no quiero ni pensarlo.........................

Cuando acabé con el proceso,  volvía a apoyar mi espalda en la pared, aquella pared anaranjada y roida por la humedad........ un segundo y............ adelante ................. entré en la cocina

  • Paola, (me salio a la primera).. te voy a soltar y te voy a dejar ir al baño, valé............  como no se si me entiendes, o te haces la tonta, o no sé que coño te pasa...  te advierto   co mo    in ten tes    al go tepegountiroyacabamos................. en ten di do......?
Respuesta, silencio............. joder.......... me sacaba de quicio..........aquel silencio prepotente..................

Solté sus manos situandome cerca de ella por delante, mi cara se acerco a su cara, mis ojos miraban los suyos, ambos estabamos desafiantes, tensos............. aquella amalgama de cadenas y alambres se habia liado bastante despues de nudos y torceduras, la situación se prolongaba......... pero alli estabamos........ cara a cara.  Mis ojos por un instante bajarón la vista hacia su pecho, las formas y la postura, con sus brazos a tras delineaban su cuerpo.
Ella se dio cuenta de que yo me habia dado cuenta, de que era mujer.............. mujer mujer ............. vaya si era mujer.

Mis ojos recuperaron su posición mientras el puto nudo cedia...... y cedió.......... liberando sus manos y su cuerpo.

Mi mano la cogió por el brazo, pero no por cualquier sitio, mis dedos entraron por debajo de su axila, por detras, el enves de mis dedos rozaba el lateral de su pecho.

La levante, despacio, suave pero firme y la dirigí hacia el baño. Abrí la puerta y di la luz, un último vistazo al baño y la metí dentro cerrando la puerta.

  • avísame cuando hayas acabado -le dije-

Capítulo8
Y allí estaba yo, Paola, en un espacio tenue, sin luz natural, tan solo una simple bombilla colgaba del techo por un viejo cable dando luz al cuarto de baño
El baño era espacioso, sobrio sin lujos, pero tenia de todo, una lavabo, una water y una bañera.
El blanco de las baldosas, me delvovio a la frialdad, de mi situacion.. bajando mis animos por los suelos. Ya que mi única idea en estos dias de supervivencia pasaba por la huida, por escapar de el, y de este encierro.
Aquella herida que tenia, aun me dejaba más inutil, para escapar. Llevaba pocos días retenida, pero al estar inmovilizada, tenia el cuerpo entumecido..
Intente moverme, pero todo mi cuerpo estaba dolorido, y en especial, el brazo donde dias antes habia recibido el impacto de bala.
Ese brazo apenas lo podía mover, la herida en el hombro me hacía sentir inutil.
Lo tenia claro, la idea de escapar se iba por el water, como un desecho que no sirve para nada.
Manchas marronoceas como dibujos infantiles llenaban la bañera .... se notaba que hacia dias que nadie la uitlizaba, tan solo esos pequeños habitantes que se habian adueñado de ella, pequeños, pero los unicos que sabian que yo estaba alli.
Fugaz reflejo, capte en el espejo, que tenia a mi derecha, fugaz y a la vez desconocido, porque ese reflejo no era la sombra de lo que fui.
Un rostro palido y demacrado, pelo emarañado, asi lo unico que doy es susto, ni siquiera lástima, pensé para mis adentros.
Apenas me reconocia, estaba claro que necesitaba comer y sol.. mi sol!! El sol de mi tierra, allí si, me recuperaria. Lo echo de menos, ahora si, en todos estos años que llevo aquí, apenas me acordaba, pero es ahora cuando mas lo necesito.
¡¡ Mi sol!!..ese sol, me da fuerza..
A mi mente, tambíen llegaron días grises, y en ese recuerdo, de negros nubarrones volví inmediatamente a esta realidad.
Me giré para ver mi imagen en el espejo con detenimiento, apoye mis manos en el lavabo y. .¡¡ dios que imagen doy!!
Tan descuidado mi aspecto como el viejo, sucio y descascarillado marco que
Adornaba el espejo. Seguramente, en sus días buenos lucia con esplandor, brillante y cuidado, ese marco de madera realza y da vida ..o mejor dicho dicho, dio vida a un espejo, y a todas esas persona que vivían alli.
Pero el espejo seguia allí siendo fiel al reflejo de lo que me mostraba delante.
Mis ropas estaban cortadas y seguian cortadas, y tras ellas se veia mi ropa interior, un body de algodón que tapaba mi cuerpo, por suerte pudo curar las herida sin tener que romperlo.
Me levante las ropas para mirar mi herida.
Apenas habian pasado 3 dias, y la herida aun estaba tierna, parecia cicatrizar bien, pero aun le faltaba unos dias mas para quitar los puntos..
Aquella marca iba a ser para siempre, recuerdo de mis dias aquí retenida.. ¡bueno si salgo viva de esto.. jamas podre olvidarlo.!
Una voz fuera me llamo:
  • ¿estas bien?, ¿va todo bien?, dijo el con un tono de preocupación.
Habían pasado tan solo unos minutos de aquella libertad controlada, pero su voz me hizo ver, la realidad.
Una realidad que pasaba por un encierro, con una herida de arma, y todo esto enmarcado por un tiempo de guerra... el resultado era yo...allí.
Respiré profundamente para coger animos y aliento y le respondí:
- si tranquilo todo bien pero.. tengo un problema..
¿podrias entrar un momento?, le dije yo.
Pero en realidad, tenia muchos problemas, sabia que si le demostraba hablar su idioma, mi coartada se iba al garate, pero no tenia mas remedio, tenia que pedirle ayuda.
En mis planes iniciales, para poder huir, pense no darle pistas, ni hablarle, ¡ademas el me habia querido mata!... no se si a mi por que si o fui la casualidad, pero me tocó a mi y me hirio.
Hubiera preferido morir allí, y no estar aquí encerrada, no saber lo que iba a hacer conmigo, me ponia nerviosa.
Ahora mis necesidades eran tan basicas.. pero no podia.. ¡¡ni tan solo eso!!! mi herida en el brazo me impedia la cosa mas tonta..
El ruido de la manecilla al abrir la puerta, me avisaba que el estaba ahí.
Nuestras miradas se encontraron, la suya una ojos inquietos, sorprendidos por saber que iba a pasar, por saber que era, lo que yo queria ahora. Pero en su mirada no había odio, ni habia maldad... tan solo desconcierto.. unos ojos grandes marrones me miraban.
Alli estaba el, delante de la puerta, no recordaba como era, pero ahora tenia una imagen clara de el.
Su pelo moreno, su piel blanca.. su cara cansada...
Era alto, y a pesar de la ropa de abrigo que llevaba, se notaba un cuerpo fuerte..
El hambre, habia echo estragos en la población, pero a el no se le notaba.
Sus manos eran grandes, pero no eran toscas.. dedos largos.. eso si, algo sucias las manos.. pero en este tiempo.. lo que menos importaba era la apariciencia, tan solo habia que sobrevivir.
Sus pantalones no eran demasiado anchos, con lo cual no hacia falta que utilizara mi mente para imaginar como eran sus piernas.
Sus botas sucias y algo gastadas cubrian algo mas que sus tobillos.
Su voz no sonó fría:
¿que te pasa?, ¿has acabado ya de..?
y antes de que el acabara de hablar, yo le dije:
Mira Kyril, esto te parecera una tonteria, y en realidad es una situación absurda, pero con la herida que recibi en el brazo y los puntos, no puedo desabrocharme el pantalon, ni el cinturon...
¿podrias ayudarme?, le prgunte yo, al menos que quieras que me lo haga todo encima.
Y si, continue diciendo yo, es una situación embarazosa, para los dos...
Por un momento, la cara de Kyril denotó sorpresa.
El silencio se hizo entre ambos ante la situación.....